
El viernes hice una nueva salida con la idea de practicar solo spinning pues tenía mucho mono aunque las condiciones no eran las mejores. Como os podeis imaginar mi mente estaba más en otro lado que en la propia pesca, pero la vida sigue y hay que hacer lo posible por entretenerse y ser feliz, se lo debemos a la gente que ya no tendrá esa oportunidad.
Me tiré toda la mañana dando varadas aqui y allá de gira por mi zona, en un bajo aislado enganché una en el vinilo de casi dos kilos que dió bastante pelea, y es que se están ponienda moradas con el pez pasto, traen los estómagos llenos, como podeis apreciar en la foto de abajo. Después de un par de horas sin picadas y a punto de desfallecer para irme a comer siento otra fuerte picada y unos tirones violentos que me hicieron pensar en un robalo mayor, al final otro de 2 kilitos. Por la tarde, como no estaban muy activos, me dediqué a hacer pruebas de jigging e inchiku pero sin mucho éxito, solo un pequeño abadejo que fue devuelto.